viernes, 4 de mayo de 2007
Me alegro de que existas
Primero, inexplicablemente, se nos descalabra el corazón y luego, tozudamente, el cerebro intenta darle un orden lógico al exabrupto, sin mucho éxito.
Y es cuando el amor hace mella, las estrategias de resolución de problemas, las buenas intenciones y los brebajes no encuentran el camino de la restauración, nada se opone al placer amoroso, nadie puede doblegarlo.
No existen razones manifiestas.
No hay demasiadas justificaciones y explicaciones, sino más bien un rotundo "porque si", tan irracional como hermoso. ¿Y por qué no?
El "te quiero" siempre implica ambición.
Suele incluir un "me perteneces" acaparador, cierta necesidad de posesión.
Un amor no posesivo, toma el anhelo y deja el dominio: "No te quiero para mi, ni siquiera te quiero para nada, sólo me gusta ser un observador de tu ser: ¡qué dicha que existas, independientemente de mi y más allá de mi!.
Para el filósofo Sponville, esa es la esencia del amor: la alegría de que el otro exista.
Así de escueto y maravilloso.
Es una felicidad esencial, radical. ¿Y dónde queda la reciprocidad, la lucha por los derechos, el balance dador-receptor?
Queda justo antes: si violas derechos no puede haber alegría de que existas, por que me haces daño.
En condiciones de respetabilidad y reciprocidad, tu existencia se justifica a si misma en el amor, o mejor, el amor se justifica a si mismo en ti.
Los enamorados se miran hasta gastarse, se descubren, se maravillan, se hipnotizan, porque el otro es fuente de éxtasis.
¡Qué alegría que existas!
Quizás esta posición pueda parecer demasiado idealizada, ingenua o romántica, pero en realidad, cuando una pareja no manifiesta, así sea de vez en cuando, el gesto bobalicón típico de quienes están "felices de que el otro exista", es que el amor anda cuesta abajo o se perdió en alguna curva.
Y en ese momento nadie es nadie.
La ambición del otro, el deseo de ser siamés, no corresponde a un amor maduro y despojado de egoísmo.
El auto-respeto no es egoísmo, el absolutismo afectivo, si.
¿Cómo se expresaría un enamorado que se alegra de que ella exista?: "Te quiero porque te quiero, porque se me da la gana y aunque no quieras."
Te quiero cuando te siento coexistir y respirar al ritmo de mi respiración que no cesa de quererte.
No eres mía ni de nadie, te perteneces a ti misma, y yo sólo soy un observador silencioso que se deleita con tu paso por esta vida, que no es tuya ni mía, y aún así intentamos compartir.
Lo mismo diría una enamorada del hombre que ama.
El amor es la alegría de que alguien exista.
Lo demás sobra y los demás también.
Es la felicidad sentida de que tu naturaleza me hace cosquillas, justo ahí donde corresponde.
--
"My life don't belongs to me anymore since I met you"
Mi tactica
aprender como sos,
quererte como sos.
Mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no se cómo ni con que pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón o abismos.
Mi estrategia es en cambio
mas profunda y mas simple
Mi estrategia es que un día cualquiera
no se como ni con que pretexto
por fin ... me necesites
Mario Benedetti
viernes, 30 de marzo de 2007
El amor

Cuando el amor te llame, síguelo; aunque sus caminos sean arduos y penosos. Y cuando sus alas te envuelvan, entrégate a él; aunque la espada escondida bajo su plumaje pueda herirte.Cuando el amor te hable, cree ciegamente en él; aunque su voz derribe tus sueños como el viento destroza los jardines. Porque si el amor te hace crecer y florecer, él mismo te podará.
Y nunca te creas capacitado para dirigir el curso del amor, porque el amor si te considera digno de sí, dirigirá tu curso por los caminos de la vida. Esto hará el amor en ti para que conozcas los secretos del corazón.
El amor no da más que de sí mismo y no toma más que de sí mismo. El amor no posee nada y no quiere que nadie lo posea, porque el amor, se sacia en el amor.
Por eso, cuando ames no debes decir: "Dios está en mi corazón", es mejor decir: "Estoy en el corazón de Dios".
Y así, despierta cada amanecer, con el corazón agradecido por un día más de amor; al mediodía, reposa y medita sobre la plenitud del amor; cuando decline el día, da gracias al regresar a tu hogar; y duerme luego, con una plegaria en tus labios por el ser amado, y una oración de alabanza a Dios en tu corazón.
- Gibrán Jalili Gibrán
martes, 27 de marzo de 2007
Never mind...
It's the same old story, otra vez asi como asi, sin pedir siquiera permiso, sale de las sombras de mi vida esta puta depresion que me tira a matar, me oprime el corazón, no me permite concentrarme ni por un segundo en lo que necesito, me debilita, me consume por dentro, no me permite siquiera conciliar el sueño como deberia.sábado, 24 de marzo de 2007
Maquinas de la sociedad

“...La sociedad quiere usarte como una máquina, la sociedad quiere que seas obediente. La sociedad no te necesita para que funciones como un ser inteligente, porque un ser inteligente se comportará de un modo inteligente y habrá momentos en los que dirá: ‘No, no puedo hacer esto.’
Por ejemplo, si eres realmente inteligente y consciente, no puedes formar parte de ningún ejército. Imposible. Para ser parte de un ejército necesitas, como requisito básico, ininteligencia. Por eso en el ejército tratan de destruir, por todos los medios, tu inteligencia. Se necesitan años para destruir tu inteligencia; lo llaman ‘instrucción’. Hay que atender órdenes estúpidas: vuelta a la derecha, vuelta a la izquierda, marcha adelante, marcha atrás -esto y aquello- y lo están haciendo todos los días, mañana y tarde. Poco a poco la persona se convierte en un robot, comienza a funcionar como una máquina.
Toda la instrucción en el ejército es para destruir tu conciencia, es para hacerte una máquina automática. Entonces puedes ir y matar. De otro modo, si todavía te queda un poquito de inteligencia, te darás cuenta de que la persona que estás matando es inocente; no te ha hecho nada ni a ti ni a nadie. Y debe de tener una esposa en su casa que está esperando que regrese; y puede que tenga niños pequeños, que se convertirán en mendigos; y puede que tenga una anciana madre o un anciano padre, que podrían volverse locos: ‘¿Y por qué estoy matando a este hombre? Porque el oficial dijo: “Empiecen a matar. ¡Fuego!”’
Una persona inteligente no sería capaz de disparar. Una persona inteligente podría escoger morir antes que matar a personas inocentes. La guerra ha empezado porque algún estúpido político quiere verse implicado en la guerra, porque algún político quiere poder, por alguna estúpida declaración de los políticos. ¡Él no matará!
Fragmento de: “El libro del niño: Una visión revolucionaria de la educación infantil”, de Osho.
viernes, 23 de marzo de 2007
Check the meaning
Que se yo, lo encontre por ahi y me gusto mucho, asi que lo comparto.
--
"Si quieren saberlo, yo soy mis ideas y quien me las robe habra de llevarme tambien consigo" A.D.